Primero: ¿Qué hay dentro de un maní?
Antes de entender qué sucede en tu cuerpo, es útil saber qué contienen los cacahuetes.
Los cacahuetes están repletos de:
Proteína
Grasas saludables (principalmente monoinsaturadas y poliinsaturadas)
Fibra
Vitamina E
Vitaminas B (especialmente niacina y folato)
Magnesio
Fósforo
Potasio
Antioxidantes (incluido el resveratrol)
A pesar de ser densos en calorías, los cacahuetes también son densos en nutrientes.
Ahora vamos a desglosar lo que sucede paso a paso.
1. El momento en que empiezas a masticar
La digestión comienza en la boca.
Cuando masticas maní:
Tus dientes los descomponen mecánicamente.
La saliva se mezcla con la comida.
Las enzimas comienzan a descomponer los carbohidratos.
Debido a su alto contenido en grasas y proteínas, los cacahuetes requieren una buena masticación. Cuanto más se mastique, más fácil será la digestión.
Probablemente notarás algo más casi de inmediato: saciedad. Los cacahuetes sacian. Esto se debe a que la grasa y las proteínas estimulan las hormonas que indican saciedad.
2. Tu estómago se ralentiza (en el buen sentido)
Una vez ingeridos, los cacahuetes entran en el estómago.
Su contenido de grasa y proteína ralentiza el vaciamiento gástrico. Esto significa que los alimentos permanecen en el estómago más tiempo que los carbohidratos simples, como el pan blanco o los snacks azucarados.
Esta digestión más lenta:
Te ayuda a sentirte lleno por más tiempo
Estabiliza los niveles de energía.