mejorar la circulación sanguínea
Reducir ciertos procesos inflamatorios
favorece niveles saludables de colesterol
Esto se debe a la combinación de antioxidantes, vitaminas y minerales que se encuentran en la fruta.
Por este motivo, muchos nutricionistas recomiendan incluir los tomates en la dieta diaria como parte de un plan de alimentación equilibrado.
Puede ayudar a proteger las células.
El licopeno y otros compuestos presentes en los tomates también se han estudiado por su posible papel en la protección celular.
Los antioxidantes ayudan al cuerpo a neutralizar las moléculas inestables que pueden dañar los tejidos con el tiempo.
Si bien ningún alimento por sí solo puede prevenir enfermedades, mantener una dieta rica en frutas y verduras como los tomates puede formar parte de un estilo de vida saludable.
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