3. Cambios inusuales en la piel
Tu piel puede reflejar tu salud interior. Presta atención a:
Coloración amarillenta (ictericia): posibles problemas de hígado o páncreas
Oscurecimiento (hiperpigmentación)
Manchas enrojecidas, engrosadas o con picazón
Crecimiento excesivo de vello
Si bien la mayoría de los cambios en la piel son inofensivos, las alteraciones repentinas o generalizadas, especialmente sin una causa clara, deben evaluarse.
4. Dolor persistente que no desaparece
Los dolores ocasionales son parte de la vida. Pero el dolor que persiste durante semanas o meses , especialmente sin lesión, a veces puede ser una señal de alerta. Algunos ejemplos incluyen:
Dolores de cabeza que empeoran con el tiempo (posible tumor cerebral)
Dolor abdominal (cáncer de ovario, páncreas o hígado)
Dolor de huesos (cáncer que se ha propagado a los huesos)
Si el dolor es constante, profundo y no tiene explicación para afecciones conocidas, busque atención médica.